La ética y el amor

Blanco nocturno (Anagrama, Narrativas hispánicas), es una más que interesante novela del argentino Ricargo Piglia. En uno de sus capítulos me encontré con esta frase que llamó especialmente mi atención:

«La ética es como el amor –dijo Rienzi–. Se vive en presente, las consecuencias no importan. Si uno piensa en el pasado es porque ya perdió la pasión…»

"Oír el silencio"

Seda (Alessandr0 Baricco / Editorial Anagrama), es una novela corta pero intensa. Sus 125 páginas no se leen, se devoran; sus historias ponen al descubierto la condición humana de un alma viajera que se mueve entre el deseo y el dolor por el territorio del amor.

«El único signo visible de su poder era una mujer tendida junto a él, inmóvil, con la cabeza apoyada en su regazo, los ojos cerrados, los brazos …[Continúe leyendo]

La razón de mi librero

Deseaba tener en mis manos Inés y la alegría, la última novela de Almudena Grandes -primera de la serie de Episodios de una Guerra Interminable en la que se ha embarcado la escritora madrileña-, así que me encaminé hacia Alfar, mi librería de referencia, para obtenerla  el día de su aparición.

Cada vez que compro un libro tengo por costumbre pedir opinión al librero, sobre todo …[Continúe leyendo]

Mujer en la playa

Se desabotonó la falda con lentitud provocadora, hasta que cedió el último botón y cayó sobre sus pies dejando al descubierto dos  murmullos dorados por el sol que comenzaban en sus rodillas y terminaban donde la espalda pierde su nombre. Soltó el lazo de la parte superior del biquini negro que llevaba puesto, se lo quitó casi tan pausadamente como la falda y se adentro en el mar lentamente luciendo toda su esbeltez. No …[Continúe leyendo]

El tiempo, la pasión, la vida…

El paisaje enmudecía en verde junto a la ribera del Carrión, que aguas abajo abandonaba la paz con la que discurre por la capital palentina para romper en torrente, bifurcarse y bordear el parque Isla dos Aguas. Flora y fauna le cantaban a la primavera mientras yo, recordando tiempos de infancia,  me esforzaba en identificar el trino de los pájaros.

Olía a paz en esta ciudad que abandonan los jóvenes y pronto poblarán …[Continúe leyendo]