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iLa perplejidad es uno de los pocos recursos inagotables que nos quedan. Oyendo hablar -y actuar- a algunos políticos, que ayer dijeron digo y hoy dicen diego, da la impresión de que el pasado reciente ha sido borrado por un tsunami devastador, que el Gobierno de Zapatero fue el único culpable de la crisis, que la burbuja inmobiliaria fue pura invención, como la enseñanza en inglés de Educación para la ciudadanía en la Comunidad Valenciana; que Bancos y Cajas fueron un modelo de gestión financiera, que los Gobiernos valenciano, murciano, gallego, balear y castellano-leonés cumplieron escrupulosamente con el déficit, que [Leer más...]



