El decano de la prensa palentina ha dicho basta. Cansado, imagino, de soportar la actitud de políticos de uno y otro color no admitiendo preguntas en las mal llamadas ruedas de prensa –monólogos por lo general críticos con el contrario y laudatorios con el afín–, se despacha en el editorial de hoy, no solo afeando esa actitud poco democrática y nada constructiva de nuestra clase política para con los periodistas, que por extensión afecta a los ciudadanos, sino afirmando que «si se trata simple y llanamente de ningunear al mensajero, habrán de tener cuidado [los políticos] porque quizá éste acaba cansándose de ser un convidado de piedra y termine por no acudir a las convocatorias».
Aplaudo la valentía de Diario Palentino, felicito a su director y redactores, me felicito como ciudadano y me solidarizo con ellos, esperando no quede en una mera declaración de intenciones la idea de plantearse el no acudir a convocatorias donde el único papel reservado a los periodistas es el de mensajeros. “Ser libre es estar bien informado”, decía Erich Fromm, y la sociedad no estará bien informada, y por lo tanto no será libre, si al periodista se le coarta el ejercicio de su profesión.





