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Los inservibles

 Publicado por en 29 enero, 2010
ene 292010
 

Gran parte de una generación, la que tiene ahora entre 50 y 62 años, ha sido expulsada sin contemplaciones del mercado laboral: unos mediante prejubilaciones, otros mediante ERE, algunos aceptando la invitación a ejercer  su derecho a jubilarse al haber alcanzado el suficientes número de años de cotización a la Seguridad Social. Solamente los funcionarios y altos ejecutivos se mantienen activos.

Son de sobra conocidas las “presiones” recibidas desde las empresas para que los trabajadores opten por estas soluciones, para aceptar la realidad: los mayores de 50 años no le sirven al mercado. No dan el perfil. Buena muestra de ello es el número de desempleados que no ve la forma de encontrar trabajo si rondan la cincuentena. Ahora, según pretende el Gobierno, con el rechazo de la oposición y los sindicatos, todos los nacidos a partir de 1959 se jubilarán a los 67 años. Los empresarios, siendo benévolo,  habrán sonreído.


  2 Respuestas a “Los inservibles”

  1. Y el mío dejó de trabajar 15 días antes de morir, ya cumplidos los 90 años.
    Simplemente, no podía quedar en casa, y (no tan simplemente) los demás integrantes del bufete recurían a mi padre cuando necesitaban un expediente de algún caso archivado.

    Sin levantar la vista, mi padre decía “fichero tal, cajón tercero, expediente tapas amarillas, el duodécimo de adelante hacia atrás, caso Mongorito Flores contra la Empresa Cual, año 1952″

    Como recordaba el caso de la semana pasada, con igual precisión.
    Mamá decía que enero se le hacía largo, pues papá se “aburría” (aquí en enero hay Feria Judicial, y por lo tanto estaba de vacaciones, sin tener dónde ir más que a sus caminatas por las quintas que había cerca de la casa).
    Y nunca descuidó a mamá, que fue la luz de sus ojos, ni la casa, ni su huertita, ni su vid, que sigue viva, dando uvas que lleva un vecino para hacer vino.
    ¡Y le alcanzaba el tiempo para ver televisión, dándose el gusto de comprarse un TV de tropecientas pulgadas!

    Me ha tocado pertenecer a esa generación inservible. Me consuela que existe este medio, y que puedo – todavía – valerme por mí misma. Pero de cobrar mi jubilación, ni soñarlo.
    Dejo porque es hora de almorzar, y cuando comemos, hay que evitar ciertos temas.
    Gracias por permitirme comentar.

  2. Mi padre se jubiló a los 70 años y era doblemente funcionario: de Administración Local por la mañana y de Educación por la tarde. Por tanto, trabajó de 8 de la mañana a 10 de la noche hasta un día antes de cumplir los 70 (y porque los cumplió en sábado) Y nunca le oí decir que le pareciera demasiado. ¿Estaba hecha su generación de otra pasta?

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