• Democracia prostituida

    La democracia ya no es lo que era, al menos esta democracia prostituida en la que estamos instalados. Aquello de un hombre un voto sigue vigente, pero el valor de ese voto nada tiene que ver con el que le garantizaron cuando pudo emitirlo libremente por primera vez. Todas las democracias alborean cargadas de buenas [leer más...]

  • Por la senda del nacionalcatolicismo

    Atrás quedó el debate sobre Educación para la Ciudadanía, esa asignatura que, según los conservadores,  pretendía adoctrinar sobre socialismo en las escuelas. No, no es que haya quedado en el olvido, pero otros asuntos de mayor rentabilidad electoral aconsejaron al Partido Popular, y a la Iglesia, sacarla del debate político, dejarla como munición de reserva [leer más...]

  • Rescatando a Keynes

    Me van a permitir, una semana más, que les recomiende un libro para mi imprescindible. Se trata de Memoria del mal, tentación del bien, una indagación sobre el siglo XX del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2008, el búlgaro Tzvetan Todorov. Guardo como oro en paño un ejemplar de la primera edición en [leer más...]

 

José Antonio Marina, en su libro La inteligencia fracasada (Anagrama, colección Argumentos), dice: «Sociedades estúpidas son aquellas en las que las creencias vigentes, los modos de resolver conflictos, los sistemas de evaluación y los modos de vida, disminuyen las posibilidades de las inteligencias privadas» Ha venido a mi memoria esta sentencia de Marina al contemplar en TV el holocausto natural haitiano. Y he pensado si no formamos parte de una sociedad estúpida que, sabedora de las desgracias de los más desfavorecidos, conocedora de las condiciones infrahumanas en las que viven millones de personas, mira -cuando mira- para otro lado sin hacer uso cada uno de sus componentes de la inteligencia privada, inteligencia que nos llevaría a exigir de los Gobiernos de Occidente soluciones que evitarían tragedias del calado de la de Haití.

Mientras el pueblo haitiano se desangra, miles de miembros pertenecientes a esas sociedades estúpidas, pasajeros de cruceros de lujo,  desembarcan a pocos kilómetros de las costas de Haití para disfrutar de las playas y el sol caribeños. La vida sigue.

Este texto ha sido leído 28 veces!

0
0
  

  2 Respuestas a “Sociedades estúpidas”

  1. Yo creo que no falta tanta inteligencia, lo que sobra es una pasmosa indiferencia.

    Qué gusto leerte Pablo. Me encanta el nuevo aspecto de tu blog (año nuevo, vestido nuevo?) ;)

    Un gran abrazo y mis mejores deseos para este nuevo año.

    Latina

  2. Somos seres tan grises y vacíos que un desastre de esta magnitud lo borramos de nuestra CPU particular en unos días.
    Que asco. Me incluyo.

Lo siento, el formulario de comentarios está cerrado en este momento.

   
© 2012 El rincón de Pablo Saldaña Suffusion theme by Sayontan Sinha

Social Widgets powered by AB-WebLog.com.