• Democracia prostituida

    La democracia ya no es lo que era, al menos esta democracia prostituida en la que estamos instalados. Aquello de un hombre un voto sigue vigente, pero el valor de ese voto nada tiene que ver con el que le garantizaron cuando pudo emitirlo libremente por primera vez. Todas las democracias alborean cargadas de buenas [leer más...]

  • El debate sobre EpC en Palencia

    Ramiro Curieses Ruiz, profesor y orientador en el IESO Canal de Castilla de Villamuriel de Cerrato, autor del libro “Guía Práctica para Padres, Educar es posible, si se quiere y se sabe”, publicaba este interesante artículo el pasado día 2 en el periódico quincenal Carrión, después de una semana marcada por las distintas reacciones habidas [leer más...]

  • Rescatando a Keynes

    Me van a permitir, una semana más, que les recomiende un libro para mi imprescindible. Se trata de Memoria del mal, tentación del bien, una indagación sobre el siglo XX del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2008, el búlgaro Tzvetan Todorov. Guardo como oro en paño un ejemplar de la primera edición en [leer más...]

 

Primer movimiento Esta mañana, mientras caminaba bajo la lluvia junto a la orilla de un Carrión cuyas azules aguas de otro tiempo hemos tornado marrones, un joven pardillo volaba de rama en rama hasta aterrizar, exhausto, a mi lado. El jadeo de la preciosa y cantarina ave denotaba el esfuerzo que había realizado por mantenerse en el aire o posada en una rama. Lo recogí cuidadosamente sin que ofreciera resistencia alguna. Ni tan siquiera intentó reemprender el vuelo cuando le cobijé entre mis manos. No podía, empapado de agua como estaba le era imposible despegar camino de un árbol cercano.

Segundo movimiento Pronto acudieron a mi mente los recuerdos de mi infancia, y aquel Currillo enjaulado, pardillo también, que trinaba loco de alegría al percibir nuestra presencia cuando mis hermanos y yo regresábamos a casa al salir de la escuela. Un día Currillo dejó de existir. Engarzado entre los barrotes de la jaula, intacto quedó el cañamón con el que cada día le agradecíamos sus cánticos. Su muerte nos costó una llantina, y en cortejo fúnebre nos fuimos hasta el pinar para enterrarlo en uno de nuestros lugares secretos. Hasta pusimos una cruz en la diminuta tumba que cavamos entre sollozos.

Tercer movimiento El plumaje de mi nuevo Currillo comenzó a secarse con el calor que le proporcionaban mis manos. Poco a poco se movía inquieto entre ellas como si quisiera decirme que estaba listo para reanudar el viaje. Lo lancé al aire y sus alas se encargaron del resto hasta hacerle invisible a mis ojos. En ese momento me acordé de los “espaldas mojadas”, hacinados en los cayucos viajando hacia la libertad.

Este texto ha sido leído 4 veces!

0
0
  

  4 Respuestas a “Sonata de verano (IV)”

  1. Precioso. Por lo que dice, lo que significa y el final del escrito.
    Vengo a este blog a que me cale el agua de su manantial…

  2. Tierno tu post. Todos tuvimos un Currillo en la infancia y hasta hicimos el mismo protocolo. Lástima que en estos momentos aún muchos viajes en cayuco hacia la libertad acaben de igual forma.

  3. Qué belleza de micro, hermano; me hubiera gustado escribir algo así.

  4. Una joya este escrito, Tomás

Lo siento, el formulario de comentarios está cerrado en este momento.

   
© 2012 El rincón de Pablo Saldaña Suffusion theme by Sayontan Sinha

Social Widgets powered by AB-WebLog.com.