Campos castellanos, donde el verdor pierde su nombre y la estepa se convierte en solana abrasadora. Silencio por doquier en esta tarde de agosto, cuando el astro rey declina en el horizonte. El rastrojo se confunde con el ocre de los campos dando cobijo a las pocas pacas de paja que, inertes, esperan ser recogidas.
Camino del pueblo echo de menos el gri gri gri del grillo, sempiterno acompañante por caminos y veredas. No hay grillos. Al menos no se los oye ¿Han sucumbido también? Es posible, cosa del pogreso, que diría el anciano con el que acostumbro a echar una parrafada, anciano al que encuentro sentado junto al postigo de la puerta de su casa en una vieja silla con asiento de paja trenzada, la boina calada y las manos apoyadas en la cachaba compañera de paseos, sostén hoy de su cansado cuerpo. Es el rostro de esta Castilla que también sucumbe, Castilla que sólo en verano recupera el aspecto de otro tiempo.
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Nota.- Agripino, eldelpepino, tal y como él se denomina, un bienintencionado frecuentador de este blog, me ha reprochado el error de tipeo, que reconozco he cometido en el vocablo cachava, con un comentario tan explícito como este, que apruebo y dejo en la sección de comentarios:
«Si uno pretende hacerse el gracioso, aunque sea con pésimo gusto, haciendo befa del habla rural por eso de “pogreso”, podría hacerse el esfuerzo de no quedar en ridículo con la “cachaba” y esa “b” de “burrico pogre”, eso sí, seguro que “mu pogre”. De eso no nos cabe la más mínima duda. En fin, consecuencias de los plúmbeos pestiños que sólo rivalizan en cursilería con el Gala más anodino»



Gracias por la nota explícita y la aprobación del comentario. No creo que fuese merecedor de tanta atención. En fin. Tómese la vida con más filosofía y que el sectarismo excesivo de algunas veces no le agrie tanto el carácter.
Que usted lo vea, buen hombre. Habría que hablar sobre lo del sectarismo, y sobre lo de agriar tanto el carácter… tenga cuidado con el pepino, algunos salen amargos.
Un saludo.
senior citizen (corregido)
Señor citizen:
Le agradezco los consejos que da gracias a sus habilidades informáticas, pero no hubiera hecho falta que perdiera su valioso tiempo en hacerme esos comentarios, pues si tanto le molesta lo que yo pueda escribir, igualmente usted puede dejar de leerme y todos tan felices.
Ya sé que algunos no soportan la libertad de expresión, y ningún tipo de libertad individual. Que si por algunos fuera prohibirían a los “desafectos” poder leer las opiniones o comentarios de otros y mucho más comentarlas, pero eso no implica que el que las haga sea “masoca”, sino simplemente que se permite leer de todo sin prejuicio alguno a diferencia de otros dogmáticos de pensamiento único que no ven más allá de su viciado fundamentalismo, y es que su actitud es la evidencia manifiesta de quienes prefieren encerrarse en sus pensamientos sectarios y no soportan voces discrepantes. Como una secta. Pero no se preocupe, que para eso los administradores de blogs, como en este mismo, y en su perfecto derecho, pueden y ya se encargan de practicar la censura cuando lo estiman pertinente, así que tiene ya la mitad del trabajo hecho y ni siquiera tendrá que saltarse los comentarios que tanto le molestan o le molestarían en muchas ocasiones.
Sé que algunos llevan muy mal la crítica. No son capaces de digerirla y enseguida se sienten víctimas aunque luego no tengan reparo en hacerla mucho más acerba, hiriente y malintencionada cuando se trata de arremeter contra el “adversario”. Cosas que deben ser indisociables del pensamiento progre. Entiendo que prefiera tapar bocas, practicar sedaciones a los que no piensan como usted, al estilo Maruja Torres, o que cuando se levante le entren unas ganas tremendas de fusilar unas cuantos voces, al modo de Almudena Grandes, en definitiva, comprendo, aunque no comparta en modo alguno, su afán por la censura, razón por la que censuran -valga la redundancia- o intentan proscribir a quienes no piensan de igual manera, pero otros seguimos defendiendo la libertad de expresión, y como digo, aunque no lo comparta, lo entiendo y lo comprenso porque es unos de los defectos inherentes a ciertos pensamientos ideológicos. Lástima que les guste tan poco la libertad de expresión del que no piensa de la misma manera a los que por aquí se la dan tan de “demócratas” de toda la vida y luego sus actos y palabras le retraten perfectamente merced a su sectarismo ideológico aunque no se les caiga de la boca la palabra “demócrata” o incluso pretendan ir dando lecciones doctrinarias con esa actitud hipócrita que tanto caracteriza a algunos. Aun así, gracias por sus consejos, pero aun cuando mi actitud fuera “masoca”, que no es el caso, libre es cada uno de hacer lo que desea sin perjudicar al prójimo mientras sea por voluntad propia; distinto es el caso de quienes sufren no por deseo propio, sino por la incompetencia o las actuaciones de otro y se ven sin empleo por los prejuicios ideológicos de un iluminado que ocupa la Moncloa, o bueno quizá ahora la Mareta, como todo un buen proletario sindicalista.
Agripino: ¿Sabes que hay un artilugio que se llama Favoritos en IE y Marcadores en Firefox, con el cual y mediante una sencilla operación al alcance de cualquiera, se puede borrar la web seleccionada? Entrar repetidamente en un blog que no te gusta es… como mínimo de masoca. (Perdón. Puede que esta palabra tampoco te guste…)
Si uno pretende hacerse el gracioso, aunque sea con pésimo gusto, haciendo befa del habla rural por eso de “pogreso”, podría hacerse el esfuerzo de no quedar en ridículo con la “cachaba” y esa “b” de “burrico pogre”, eso sí, seguro que “mu pogre”. De eso no nos cabe la más mínima duda. En fin, consecuencias de los plúmbeos pestiños que sólo rivalizan en cursilería con el Gala más anodino.
¡Cómo me gustan tus relatos castellanos! Siento de nuevo esa tierra, Tierra de campos, que paseé durante algunos años.
Un beso.