Capuchino, un toro colorao de la ganadería de Jandilla, segó la vida de un experto corredor de 27 años, David Jimeno, en las calles de Pamplona. El hombre y el toro, inteligencia frente a instinto, habilidad frente a fiereza. En el encierro no hay trampa. Toro y corredor galopan a cuerpo limpio en singular carrera hacia ninguna parte. En un breve espacio de tiempo -el encierro suele durar poco más de dos minutos- uno, el hombre, intenta burlar al otro, el toro. Ambos se confunden en una carrera multicolor donde riesgo y temeridad se juntan. Y en ese desenfrenado correr matinal, si alguien pierde es el hombre. Ayer perdió, trágicamente. Por la tarde pierde el toro, en esa batalla cruenta y desigual que se desarrolla en la plaza. Un amigo mio, cuando le preguntan por el resultado de la corrida suele responder con su habitual ironía: ganaron los toreros seis a cero. Es lo habitual, aunque en ocasiones el resultado pueda ser otro. Pero esta, la de la corrida de toros, es otra historia. Al final del encierro, salvo en días trágicos como el de ayer, sólo queda lo anecdótico, el respirar profundo y relajante del corredor, y los seis toros, junto con los cabestros que los acompañan, en un corral esperando ser sorteados para saber quien es el primero en enfilar el camino de la muerte. Por y para eso existen, criados y cuidados con mimo durante cuatro años.
Lo ocurrido ayer en Pamplona es el resultado de un ejercicio voluntario, ancestral, arraigado hasta los tuétanos en muchos pueblos y ciudades de nuestra llamada piel de toro en la que los encierros son la base de las fiestas, encierros en los que afortunadamente no suele ocurrir nada más allá de cantar y contar las destrezas de este o aquel corredor y la limpieza con la que corrieron los toros.
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3 Respuestas a “El arriesgado ejercicio de correr toros”
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[...] Sánchez, Cartier, Felipe Sánchez, Javier F. Barrera, Martínez Soler, Nicolás Mengual, Pablo Saldaña, RGAlmazán, Rosa Jiménez Cano y Sonia [...]
Me gustan los encierros, me gustan los sanfermines de verdad, aunque creo que nunca tendré el valor suficiente para correr al lado de un toro, pero disfruto las carreras de los demás.
Una lastima la verdad lo de este muchacho. Pero así es la fiesta y los encierros de toda la vida.
Una entrevista esta tarde en la ventana del verano de la cadena SER a la alcaldesa de Pamplona era muy esclarecedora sobre lo que un autentico aficionado a los San Fermines siente. La hermana del fallecido, al concluir el funeral, se despidió de la alcaldesa con el siguiente comentario.
Cuide de la fiesta.
Sobran mas palabras.