Mi agradecimiento para el responsable de este blog por este honor y valga como presentación de mi persona unos cuantos versos que intentan decir cómo soy aunque los matices quedan para el conocimiento personal que siempre resulta más rico y atrayente.
SOY
Día de reyes regalado,
pedazo de roca consistente,
castañuela de risas y sonrisas,
encrucijada permanente,
volcán de ilusiones y deseos,
incansable viajera de cabos y confines,
peatona de tierras hasta el borde,
aprendiz de la vida cada día,
simplemente.
Y aunque el día hoy amaneció para mí, como para muchos, con tres letras asesinas que intentan secuestrar nuestra convivencia y nuestra libertad, me escaparé de mi contexto habitual. Me encanta viajar y éste será hoy mi comentario.
DOS CIUDADES: VENEZIA Y LUJBLJANA.
Me gusta viajar y enfadarme por 4,50 euros que me cobraron por aquel café frente al puente Scalzi en Venezia, recorrer absorta el Gran Canal y revivir sus palacios, me gusta sentarme en la Sala mayor del Consejo del Palacio Ducal y reposar la mirada en el Paraíso de Tintoretto, comer angula a la plancha en la Trattoria La Madonna y asomarme a Rialto, disfrutar del ajetreo de góndolas a su paso y ceder a la tentación de subir en una de ellas y pasear por los imposibles, silenciosos y estrechos canales, soñar con máscaras y marionetas a mi encuentro, sentarme en el Museo Carlo Goldoni a contemplar las maquetas del teatro de la vida y volver a ella pasando por la Scola de San Rocco y dejar la visita pendiente para otra ocasión porque esta vez he llegado tarde y han cerrado el Museo. Me gusta llegar a Venecia en vaporeto al atardecer, después de deambular por Torcello y Burano y Murano, y dejarme llevar por la Riva de los Schavioni y volver a soñar con anochecer en el Danielli, madrugar viendo San Giorgio iluminado por las primeras luces de la laguna y dejar que la utopía llegue cuando quiera visitarme, detenerme en aquel poema que llevo varios días intentando acabar, que me inunden aromas de jazmín en la calle Le Chiovere y pararme bajo aquella ventana levantando la mirada del cuaderno para ver pasar una góndola que suavemente y callada se desplaza por el agua y revivir la imagen frente a mi que cual espejo continua deslizando la vida ante mis ojos.
Y me gusta viajar y hablar de Marizza con aquel italiano en una estación de tren en Lujbljana a las dos de la mañana, y sentarme frente a la suculenta cena de Sokol, pasear junto a dragones cómplices y iluminarme de pintura de colores en el mercado de las frutas y de las flores a la vera de la catedral de San Nicolás, y disfrutar de edificios modernistas por la Miklosiceva cesta, me gusta observar mientras una docena de pintores se afanan a dibujar el cuerpo desnudo de una modelo que se apoya inmóvil en su silla y nos mira con cara de cera tibia frente a la Iglesia de los Franciscanos, en la Plaza Presernov, mientras yo guiño un ojo al poeta y su musa y la luna nos mira y asiente con suspiros de blancura en el cielo azul intenso de esta noche en Ljubljana. Pasear el Tívoli y revivir el Museo de Historia Contemporánea y sentir muy adentro los cuadros que pintaron noveles artistas en campos de concentración hace unos cuantos años, pero no tantos como para no poderlos olvidar. Me gusta subir al castillo y disfrutar de su verdor en la ascensión y de las vistas de los grandes montes que abrazan a esta tierra y sumergirme en las cuevas de Postojsna, pasear sus formas caprichosas y admirarme en esta tierra que tiene el mismo color verde que la mía en primavera.
Me gusta viajar y más aún viajar en compañía compartiendo horas, abrazos, sonrisas, planos, guías, naturaleza, museos, arte, calles, amaneceres, lunas, trenes, góndolas, mesa y mantel. Me gusta comunicarme y conocer nuevas personas, nuevas vidas.
Tal vez frente a, y a pesar de, tanta incomprensión de dirigentes para encontrarse sosteniblemente mejor en este nuestro mundo la comunicación y el contacto entre personas y pueblos es la única salida, además de la más fácil y gratificante.
Carmen Sánchez. 5 de junio de 2007.
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2 Respuestas a “Firma invitada – Carmen Sánchez”
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He disfrutado mucho de tu prosa elegante y sobria. De tu estilo descriptivo-narrativo lleno de colorido y personalismo suave.
Un placer leerte y detenerme junto a tí en el paisaje que compartes.
felicidades me encanta venecia..algun dia espero conocer..