Vuelve a primer plano de la actualidad el tema de la asignatura de Educación para la Ciudadania, y lo hace de la mano de la reciente y multitudinaria manifestación de Valencia y de lo que se ha dado en llamar “guerra de los crucifijos”. Se ha dicho y escrito tánto sobre la controvertida asignatura, que a estas alturas sobran explicaciones a favor y en contra de su impartición. No obstante, conviene volver la mirada a uno de los artículos más objetivos, bajo mi punto de vista, que sobre la materia se han escrito. Me refiero al publicado en el periódico Carrión por Ramiro Curieses Ruiz, profesor y orientador en el IESO Canal de Castilla de Villamuriel de Cerrato (Palencia), del que me hice eco en este blog el pasado 5 de junio.
Recomiendo, a quienes estén a favor y en contra de la citada asignatura, la lectura del [cref 1523 artículo de Curieses]
«Entender que la impartición de la asignatura de EpC y los Derechos Humanos es una confrontación entre catolicismo y laicismo, es como equiparar la libertad al vuelo de las aves. La Democracia está, y si no es así debe ser una aspiración, por encima del relativismo moral que algunos creen que defiende. La Democracia debe conseguir ciudadanos libres, responsables, solidarios, respetuosos, tolerantes con lo diferente, defensores de la paz, comprometidos con los valores ambientales, participativos, sociales, etc. y todo ello a través de sus poderes públicos.»


