Martes, 10 de abril de 2012, 10 años ya de la muerte de Joaquín Vidal. 10 años 10, como si de un cartel de toros se tratara; 10 años de ausencia del maestro de cronistas taurinos, del defensor de la autenticidad de la tauromaquia, del aficionado que descubrí en la Andana del 8 de la madrileña Plaza de Toros de Las Ventas sentado en la última fila junto a Juanito, otro gran aficionado, de voz ronca y poderosa, que sentaba cátedra cuando emitía un juicio sobre lo que estaba ocurriendo en el ruedo. Corrían los primeros años 70 del pasado siglo, cuando Palomo Linares cortó un rabo a un atanasio de nombre Cigarrón ante el sonrojo de gran parte de la afición madrileña y la airada protesta de la Andanada del 8. Fue en la tarde del 22 de mayo de 1972. Van a cumplirse 40 años y en Las Ventas no han vuelto a cortar un rabo ni en el mundo de la crítica taurina ha surgido otro Joaquin Vidal. ¡Cuántos recuerdos, maestro!
Hay otras tardes para el recuerdo, inolvidables y presentes cada vez que por la puerta de chiqueros sale el auténtico toro, inolvidables y presentes como las crónicas de Vidal, auténticas piezas literarias rezumando verdad y torería:
«Al público le vuelve a meter en las plazas la corrida verdadera, la de ayer; la que tiene emoción enn todos los tercios; aquella en cuya lídia lances y suertes se multiplican y cuanto sucede en la arena suspende el ánimo, pues hay fiereza en el toro y el torero la somete con valor, técnica y galanura» (Fragmento de la crónica escrita por Joaquín Vidal, publicada en El País, de la corrida celebrada en la Plaza de Las Verntas el 2 de junio de 1982, en la que fueron lidiados toros de Victorino Martín por los espadas Ruiz Miguel, Luis Francisco Esplá y José Luis Palomar. El gran espectáculo, que titulo Joaquín).
Hoy, Antonio Lorca recuerda al maestro en las páginas de El País: Un café solo frío y un cigarro negro. Y hoy, 10 de abril, en vísperas de las dos ferias taurinas más importantes, la sevillana de abril y la madrileña de San Isidro, recuerdo a Joaquín paseando por la Calle Mayor palentina, la tarde en la que se inauguraba el Coso de Campos Góticos, la tarde del 2 de septiembre de 1976.



