El escritor Julio Llamazares escribe hoy un interesante artículo en El País bajo el título de Navarra y León cuya lectura recomiendo a todos ustedes y en especial a los castellanos y leoneses. Me alegra coincidir con Llamazares en la cuestión identitaria de esta Comunidad castellano-leonesa, concepto que nunca llegué a entender y que, como a él, me impusieron hace ya muchos años. Dice el escritor leonés que tal decisión fue tomada por Rodolfo Martín Villa y Gregorio Peces-Barba en el transcurso de una cena.
Siempre sostuve que había que completar el mapa autonómico y para ello crearon la Comunidad de Castilla y León poniendo debajo de su toldo nueve provincias que bien pudieron ser ocho, siete, cinco cuatro… recordando aquella división geográfica tan cambiante en la que unas veces formaban Castilla por un lado y León por el otro estirando como un chicle su ámbito territorial. Recuerdo aquello de León, Zamora y Salamanca; cómo olvidar lo de León, Zamora, Salamanca, Valladolid y Palencia o aquella Castilla de ocho formada por Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia, Avila, Valladolid y Palencia. ¿Pueden surgir así señas de identidad?



De donde se va deduciendo que se hizo una división absolutamente artificial del territorio. Y que a los ciudadanos de esos territorios ni se les preguntó de dónde se sentían…
Como siempre…
“Desde entonces, ya Castilla,
no se ha vuelto a levantar,
siempre en manos de rey bastardo,
o esperando un capitán”…
(Nuevo Mester de Juglaría).
El mapa autonómico actual resolvió algunos problemas de la antigua división de Javier de Burgos, como el hecho de que en Albacete siempre se consideraron castellanos más que murcianos.
Sin embargo, y concretando en mi comunidad -Andalucía- no contempló siquiera la diferencia entre Andalucía Oriental y Occidental, con historia, geografía y cultura totalmente distintas.
Y el Reino de Granada continuó siendo un vistoso remate en el escudo de España…
Es al único que sigo oyendo y es consecuente con el plantemaiento de la barbaridad cometida con León.
En Valladolid no se han dado cuent a, ya se darán, que León al final conseguirá lo que tanto le ha negado el nacionalismo español que parece que nació en Castilla.
Que pena que tanta historia no se haya enseñado en esta tierra tan conformista y otrora guerrera. León tenía leyes antes que Castilla Reyes y no estaría de más darse una vuelta por los “Campos de Castilla” del inmigrante en Soria Sr. Machado.
Servidora querría poder presumir de que es de Castilla, y no la dejan; le dicen que no, que Madrid no es Castilla.
Snif.