• Democracia prostituida

    La democracia ya no es lo que era, al menos esta democracia prostituida en la que estamos instalados. Aquello de un hombre un voto sigue vigente, pero el valor de ese voto nada tiene que ver con el que le garantizaron cuando pudo emitirlo libremente por primera vez. Todas las democracias alborean cargadas de buenas [leer más...]

  • El debate sobre EpC en Palencia

    Ramiro Curieses Ruiz, profesor y orientador en el IESO Canal de Castilla de Villamuriel de Cerrato, autor del libro “Guía Práctica para Padres, Educar es posible, si se quiere y se sabe”, publicaba este interesante artículo el pasado día 2 en el periódico quincenal Carrión, después de una semana marcada por las distintas reacciones habidas [leer más...]

  • Rescatando a Keynes

    Me van a permitir, una semana más, que les recomiende un libro para mi imprescindible. Se trata de Memoria del mal, tentación del bien, una indagación sobre el siglo XX del Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2008, el búlgaro Tzvetan Todorov. Guardo como oro en paño un ejemplar de la primera edición en [leer más...]

jul 232007
 

Decir hoy que la sanidad pública de nuestro país es una de las mejores no es descubrirle nada nuevo al ciudadano. Su universalización fue una de las conquistas sociales más importantes del pasado siglo. Sin embargo, cada vez que necesitamos recurrir a los Servicios de Atención Primaria, a Urgencias o precisamos de un ingreso hospitalario, nos encontramos con las carencias de un sistema que engulle miles de millones de euros y no acaba de satisfacer plenamente las necesidades de la población española del siglo XXI, incluidos los millones de emigrantes que se han instalado entre nosotros. Un claro ejemplo es el Servicio de Urgencias del Hospital Río Carrión de Palencia, cuya situación, que podría extrapolarse quizá a cualquier hospital público de esta o de otra Comunidad Autónoma, debería requerir la atención inmediata de las autoridades y la reflexión urgente de los ciudadanos.

Acudir a Urgencias es opositar al premio a la paciencia, todo un master en autocontrol para no acabar enfermando de los nervios. Sala de espera atiborrada de pacientes y familiares. La intimidad brilla por su ausencia; el silencio es una utopía; la impaciencia, una constante. Una vez “clasificados” los pacientes, éstos y sus acompañantes toman asiento o pasean inquietos a la espera de que el servicio de megafonía pronuncie su nombre. Poco importa el estado físico y anímico del enfermo, allí cada uno va a su aire hasta que el transcurrir del tiempo invita a la confraternización y la charla. De vez en cuando llega un nuevo paciente, acompañado de un familiar o de un celador, mientras se reclama la presencia de otro en el box correspondiente para ser reconocido. Y aquí comienza otra odisea, moviéndose entre enfermos en camilla o en silla de ruedas esperando el diagnóstico en el pasillo o en la sala de espera. El personal sanitario corre de un lado para otro; los médicos se esfuerzan por atender y poner orden en el desorden, mientras enfermos y acompañantes se miran unos a otros con gesto de resignación. Masificación y falta de recursos se llama la situación.

Tarde de un miércoles de julio. Llegada a las 14 horas; sin precisar observación, el enfermo abandona el Servicio de Urgencias a las 20 horas. Ha transcurrido un cuarto de día. SACYL no repara en medios: analítica, pruebas radiológicas… lo que se precise y pueda hacerse en el Complejo Hospitalario de Palencia. Perfecto. He dicho SACYL, corrijo: la sociedad, que religiosamente paga sus impuestos para que se dote de infraestructuras modernas y suficientes a los hospitales. ¿Cuántas visitas se podrían haber evitado, y con ello agilizado la asistencia si los pacientes no direccionados por el médico de atención primaria se hubieran pasado antes por el Centro de La Puebla? ¿Están debidamente cubiertas las plantillas de médicos, enfermeras y personal auxiliar para una mayor calidad asistencial? ¿Cuándo la solución al problema de espacio para garantizar, al menos, la intimidad al paciente? ¿Cuándo esta sociedad nuestra, cargada de derechos y ligera de obligaciones, se dará cuenta de que es pieza importante en el puzzle de la sanidad pública, pilar básico del Estado de bienestar? ¿Existe conciencia entre la ciudadanía de lo que cuesta una plaza hospitalaria, la asistencia en el Servicio de Urgencias o el derroche de medicamentos cada vez que acudimos al médico de Atención Primaria?

El ciudadano se fue de Urgencias dando las gracias a la doctora y a las enfermeras que lo atendieron, pero salió con la sensación de que algo falla en el Complejo Asistencial palentino, que algo no se está haciendo bien y que los ciudadanos, insisto, debemos reflexionar sobre nuestra actitud ante un problema que nos desbordará en breve si no se le pone solución ya. Para eso están los políticos… y nosotros. Diario Palentino, 23-07-07

Este texto ha sido leído 3 veces!

0
0
  

  2 Respuestas a “Algo falla”

  1. ¿No has visto URGENCIAS o HOUSE? Pues es real. Los servicios de urgencias funcionan lo mismo en todas partes.

    Lo mismo de mal.

    http://zifra.blogalia.com/historias/50827#comentarios

  2. Pues no estoy del todo de acuerdo con esto, insisto en que efectivamente los servicios de urgencias están masificados pero, ¿es toda la culpa de la organización? o es que ¿algunos ciudadanos utilizan el servicio de urgencias como si fuera el consultorio?. Es cierto que debería potenciarse toda la asistencia sanitaria en general, porque la población esta creciendo y cada vez necesitamos mayor número de médicos, enfermeras, centros de atención, etc. pero también hay que valorar la actitud y la ansiedad con que el ciudadano asiste al servicio de urgencias hay que imaginarse eso multiplicado por el número de familiares que a veces acompañan al enfermo a urgencias. Yo creo que habría que felicitar a los servicios de urgencias por mantener la calma y atender todos los casos que tienen al día. Virginia

Lo siento, el formulario de comentarios está cerrado en este momento.

   
© 2012 El rincón de Pablo Saldaña Suffusion theme by Sayontan Sinha

Social Widgets powered by AB-WebLog.com.