Fragmento del discurso de Paul Auster en la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias de las Letras 2006:
Esa necesidad de hacer, de crear, de inventar es sin duda un impulso humano fundamental. Pero ¿con qué objeto? ¿Qué sentido tiene el arte, y en particular el arte de narrar, en lo que llamamos mundo real? Ninguno que se me ocurra; al menos desde el punto de vista práctico. Un libro nunca ha alimentado el estómago de un niño hambriento. Un libro nunca ha impedido que la bala penetre en el cuerpo de la víctima. Un libro nunca ha evitado que una bomba caiga sobre civiles inocentes en el fragor de una guerra. Hay quien cree que una apreciación entusiasta del arte puede hacernos realmente mejores: más justos, más decentes, más sensibles, más comprensivos. Y quizá sea cierto; en algunos casos, raros y aislados. Pero no olvidemos que Hitler empezó siendo artista. Los tiranos y dictadores leen novelas. Los asesinos leen literatura en la cárcel. ¿Y quién puede decir que no disfrutan de los libros tanto como el que más?
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2 Respuestas a “Sobre el arte de narrar”
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Disfrutamos con los libros reviviendo vidas y memorias. Y para que escribimos nosotros? Tal vez para guardar momentos en una caja de corales?
Un beso.
Creo que escribimos para expresar sentimientos, sensaciones en un momento dado. Por eso no guardamos lo que escribimos en caja alguna, sino que lo hacemos público para compartirlo.