Elsa Fernández Santos, en El País, El último perdón a Ted Hughes
«La tragedia aplastó la figura pública de un poeta gigante y su obstinado silencio no contribuyó a mejorarla. Pero Hughes nunca dejó de hablar, lo hizo a través de lo único que de verdad entendía: la poesía y sus enigmas»
Versos de uno de sus poemas:
Setiembre
Vemos la oscuridad cernerse lenta:
no la miden relojes.
Cuando besos y abrazos se repiten
desaparece el tiempo.
Es verano. Las hojas cuelgan quietas:
a mi espalda una estrella,
bajo un brazo sedeño un mar me dice
que ya no existe el tiempo.



¡Qué bien! Al fin vuelve la poesía a este blog. ¿Puedo decir que la necesitaba?
Un beso
Hermosísimo poema!
Esta nueva apariencia de tu blog está muy buena y en un verde agua
(¿esperanza?)
Un abrazo enorme
Latina
Digamos que el color es lo de menos. Lo importante es la esperanza.
Besos.
Ah, i see. Well that’s not too trciky at all!”