“España es un país en el que no resulta fácil ponerse de acuerdo” Así comienza el análisis que en su artículo Por discutir que no quede hace en El País Miguel Jiménez sobre la controversia desatada tras las declaraciones del ministro Celestino Corbacho en relación con los planes de pensiones. “Estamos dispuestos a discutir hasta la saciedad incluso en aquello en lo que estamos de acuerdo”, afirma Jiménez no sin razón. Una vez más, el obtener rédito político se ha impuesto a la razón, y ahí tenemos al ministro de Trabajo centro de todas las iras, puesto de vuelta y media por tertulianos, un amplio sector de la prensa y el PP, que aprovecha cualquier oportunidad para utilizar el ruido en beneficio propio. A Corbacho hay que arrojarlo a los leones por decir la verdad, aunque la compartamos.
Este texto ha sido leído 11 veces!




Lo siento, el formulario de comentarios está cerrado en este momento.