Una cosa es predicar…
He seguido la sesión de control al Gobierno celebrada en la mañana de hoy en el Congreso de los Diputados, y he vuelto a comprobar que la historia se repite y que, más allá del debate, el rifirrafe político continúa anclado en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo. Me ha resultado sorprendente observar el desprecio con el que Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz del PP, ha tratado a la vicepresidenta segunda del Gobierno, y cómo, con esa cara de ardilla que pone, pide a los otros que hagan lo que su partido es incapaz de hacer allí donde gobierna. Ha llegado a decir que de las tres vicepresidencias del Gobierno sobran dos, olvidándose, por ejemplo, qué pinta la Consejería de Justicia e Interior de Castilla y León, cuando esta Comunidad no tiene asumidas aún las competencias en ambas materias. Está claro: una cosa es predicar y otra dar trigo.














¿Habéis visto el gestito pijo que hace con la lengua la Soraya? Se me indigesta todo lo que dice sólo con verlo…
¡Cuánta razón tienes, Tomás! Las ráfagas de la información que he visto en los telediarios, me causaban un poco de pena y un mucho de decepción.