¿Hacia una TV monocolor?
Con la fusión de Tele 5 y Cuatro, y la prevista entre Antena 3 y La Sexta, el mapa televisivo español da un vuelco espectacular hacia una televisión de un sólo color, donde mucho me temo que la pluralidad informativa brille por su ausencia y la calidad de los contenidos viaje por el camino de lo hortera, camino por el que discurre actualmente buena parte de la programación de la cadena de Berlusconi.
A propósito de la derechización de los medios de comunicación españoles, especialmente de la prensa, Ignació Muro Benayas escribe hoy un más que interesante artículo en El País, en el que describe lo que, a su modo de ver, es Una derecha mediática en plena forma.
«La industrialización de la comunicación ha subrayado dos tendencias paralelas. De un lado, acentúa la capacidad de los medios para condicionar las conciencias y “fabricar” consensos, los lugares comunes desde los que se articula la hegemonía ideológica y cultural, mientras desbordan la conocida sentencia de Cohen (1963) por la que “quizá no dicen a la gente qué tienen que pensar, pero sí los temas sobre los que hay que pensar”»
Si a esto le añadimos el sesgo político de las TV autonómicas, apaga y vamonós. Sólo TVE parece mantener una línea informativa plural, que esperemos perdure bajo la presidencia de Alberto Oliart.














Pues ni tan siquiera RTVE está libre de toda pena: recordemos la descaradísima acción del Gobierno de Aznar (mítico capítulo de Ce Ce O O, entre otros) en el ente público, que ahora, quizás porque cobran de la publicidad, es ya medio privado, como el resto. El futuro está tanto en la TDT como en Internet, donde ya te puedes hacer una televisión a la carta y donde informarte, como hasta ahora, seguirá siendo elección de cada uno. No me preocupa en cuanto a que parezca que, tras las fusiones, haya menos pluralidad, puesto que alternativas a la información sigue habiendo para aburrir.
Un saludo.
Feliz navidad, Pablo…
Un enorme beso… Ah, y gracias por estar ahí
El extremo centro:
Ignacio Muro es profesor de Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid que hoy publica una extensa tribuna en la sección ‘La Cuarta Página’, de El País. La pieza es una labor de pespunte sobre un patrón publicado por un viejo amigo de este blog que responde al nombre de Ignacio Sánchez Cuenca, publicado en dicho diario el 24 de mayo de 2009.
El artículo lleva por título “Una derecha mediática en plena forma”, donde señala que la prensa conservadora ha sido decisiva en el viraje ideológico de intelectuales, profesionales y clases medias. Comentábamos hace unos días ese viejo tic socialdemócrata de negarse a aceptar la comisión de error alguno: “Hemos hecho muy buena gestión, pero no hemos sabido venderla”.
Muro considera algo parecido para explicar lo que él considera un viraje ideológico que se ha producido desde los años 90 por culpa de la prensa de derechas. No tuvo nada que ver, al parecer la corrupción generalizada bajo el Gobierno socialista en aquellos años, Los GAL, el expolio de los fondos reservados, el papel del BOE, la Cruz Roja, Luis Roldán y lo que te rondaré.
Tampoco ahora tiene nada que ver el hecho de que las tres líneas maestras sobre las que definió su Gobierno Zapatero en 2004 (Negociación con ETA, Memoria histórica y replanteamiento del mapa autonómico) se hayan resuelto en rotundos fracasos que han roto los consensos sobre los que descansaba el pacto constitucional, haya vuelto a resucitar el fantasma de las dos Españas y ni siquiera haya servido todo ello para encontrar los restos de Lorca o que, ya en la segunda legislatura, haya ocultado la crisis que venía y minimizado su gravedad, para echarles después la culpa a terceros. Una consecuencia ineludible de estas premisas es que la prensa de derechas debe de estar mejor hecha que la de izquierdas, mismamente el diario que acoge la tribuna del señor Muro, su cadena de Radio y la de TV. Glosen ustedes a su aire la pieza, pero yo quiero centrarme es este párrafo:
“El Informe sobre la Democracia de 2009 recoge la evolución ideológica de las audiencias de diferentes medios españoles, atendiendo a su voto declarado en las campañas electorales. Llama la atención que, mientras los lectores del diario EL PAÍS se mantienen en un posicionamiento de centro izquierda (3,6 siendo 1 la extrema izquierda y 10 la extrema derecha), [Ya empezamos. En línea con la pedagogía socialdemócrata que bajo el Gobierno de Zapatero ha eliminado el cero de las notas para no provocar traumas en sus mentes infantiles, Muro defina la escala del 1 al 10. Ya se sabe lo que pasa: esos estudiantes que de cuando en cuando entran en un colegio estadounidense y se cargan a tiros a una docena de compañeros y a otros tantos profesores, fueron llevados a ello por un profesor que les ponía ceros cuando dejaban el examen en blanco. En una escala de 0 a 10, el centro es el 5. Definida entre el 1 y el 10, el centro será 5,5] los de los medios conservadores giren firme y paulatinamente a la derecha. De un lado, los de sus representantes tradicionales acentúan el conservadurismo: Abc pasa del 6,0 en 1993 al 6,3 en 2008; la Cope, del 5,5 al 6,5. De otro, los lectores de El Mundo giran por completo y cruzan el Rubicón, pasando de la izquierda (valor 4,2 en 1993) a la derecha (valor 6,0 en 2008).” [Nótese que este sujeto califica de centro-izquierda el 3,6 de EL PAIS, a 2,6 puntos de la extrema izquierda y a 1,9 del centro y sin embargo, ABC es derecha neta que se acentúa por pasar de estar a 0,5 puntos del centro a 0,8. La COPE ha pasado del mismísimo centro (5,5) a estar un punto a la derecha de dicho centro. Item más: ¿Cómo es posible que mientras El País estaba en el centro-izquierda con 3,6, El Mundo estuviera en posición (posicionamiento escribe Muro) de izquierda neta con 4 puntos, o lo que es lo mismo, 0,4 puntos más cerca del centro?¿Cómo es posible que con la misma referencia llame derecha sin más a una posición de 6, o sea, 0,5 puntos del extremo centro].
Mucho me temo que estos comentarios de textos están siendo influidos por la materia prima que tratan y, por tanto, están condenados a la banalidad. Estoy pensando en aplicar la misma técnica a empeños intelectuales de más fuste. Por ejemplo: Ontología en las comparecencias televisivas de Belén Esteban junto a Jorge Javier Vázquez: entre el ser y la nada. Homenaje a Jean Paul Sartre.
S. González.