Hoy destacamos…
Juan José Millás, en El País, Violaciones
«No es habitual que los hijos intenten informarse de las cuestiones de la vida en la misma casa de la que, por razones naturales, quieren largarse cuanto antes. Pero cuando se interesan le ponen a uno en un brete (qué rayos significará brete), o sea, que meten el dedo en la llaga (para eso, para meter el dedo en la llaga, están, entre otras cosas, los hijos)».
Joan Barril, en El Periódico de Cataluña, El Rey no es mago
«Que un rey intermedie ante otro rey es un gesto que nos lleva a tiempos antiguos, cuando la voluntad del monarca servía para casar herederos o para anexionar reinos. Una de las muestras de la caducidad de las monarquías se encuentra en esa imposibilidad de descolgar el teléfono para que un rey llame a otro rey».














Con permiso, puedo aclarar lo que significa “brete”.
En Flickr encontré esta foto
http://www.flickr.com/photos/ronai/562113545/
donde, en primer plano, está el brete: una construcción que obliga a los animales -generalmente vacunos- a subir de uno en uno, sin posibilidad de salir de él.
Antes son encerrados en un corral, pasan por un angosto pasillo de maderas, siempre de a uno.
La gran utilidad de esta construcción radica en que facilita la tarea de subirlos a los camiones que transportan ganado.
En el campo argentino suele haberlos de todo tipo y calidad, siempre al costado de un camino, donde aparcará el camión que llevará los animales.
La expresión “poner a uno en un brete” significa, por extensión, ponernos en una posición incómoda de la cual es imposible, o casi imposible, salir.
Saludos cordiales desde Argentina.