El crecimiento de la desigualdad
Los mercados bursátiles van por libre en estos tiempos de crisis y la remontada de los distintos índices navega viento en popa. No hace mucho, los «siete grandes accionistas de las principales constructoras españolas se embolsaron 423 millones de euros, lo que supone entre el 10% y el 15% de los beneficios del año pasado, de donde sale el dividendo», y a día de hoy continúan en entredicho las retribuciones de los altos cargos de la banca.
Hace unos días, un informe elaborado por el Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda revelaba que el «63% de los trabajadores españoles son ‘mileuristas’» El periodista Enric González, en un artículo que publicaba El País el pasado día 26, reflexionaba sobre el Progreso haciendo referencia a esta noticia y opinaba sobre la brecha, cada día mayor, abierta entre ricos y pobres.
«En 2006, el 58% de los trabajadores españoles decía cobrar menos de 1.100 euros brutos mensuales. Ahora, según Hacienda, las víctimas del submileurismo (después de retenciones, cotizaciones y demás) alcanzan el 63%. Eso significa que o se ha incrementado el fraude fiscal, o que los sueldos se han pauperizado, o ambas cosas. Es muy probable que sea esto último, es decir, una combinación de más fraude y peores salarios. Los ricos, eso sí, son más ricos que nunca».
Entre tanto, los «108 millones de billetes de 500 euros en manos del público, fuera del control de Bancos y Cajas», según el Banco de España, siguen sin aparecer.













