Conclusión
Puestos a buen recaudo los beneficios obtenidos durante los años de bonanza por quienes gestionan el mundo de los negocios, desaperecido como parece estar el dinero, firmada el acta de defunción del capitalismo salvaje, engrosadas a más no poder las listas del paro, agotadas las subvenciones, inyecciones de liquidez, ayudas al empleo, beneficios fiscales, desgravaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social que papa Estado ha venido concediendo… ¡NACIONALICEMOS! y reinventemos el keynesianismo para salir de la crisis. Pasada la tormenta, volvamos a privatizar, pongamos de nuevo en manos privadas los sectores que generen beneficios y cantemos nuevas alabanzas al libre mercado que tanto bien nos aportó, que tanto hizo por nosotros.














