¡Uf!
No corren buenos tiempos para la lírica en el PP tras la nota discordante de Josep Piqué, presentando su dimisión como máximo dirigente del partido en Cataluña. Tampoco trae sosiego a las huestes de Rajoy la sentencia del Supremo sobre el “caso Bono”, exculpando a los policías y justificando su actuación. Y si a esto le añadimos las declaraciones del Nuncio pues… habrá que estar de acuerdo con Maruja Torres y el contenido de su columna en la última de El País, donde, bajo el título de Episcolandia, se despacha a gusto con la jerarquía eclesiástica. Sí, malos tiempos para la lírica pepera, aunque el coro siga cantando los valores patrios, sus valores.














