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La derecha mece la urna

Lunes, 4 de junio de 2007

El electorado conservador perdona todo a los suyos; parece estar alejado de la autocrítica, instalado en la complacencia y caminando con anteojeras por el discurrir de una tierra llena de carencias y sobrada de conformismo.

Aún resuena el eco del resultado electoral en el cerro del Otero, retornando la voz de las huestes populares que celebraban exultantes el resultado obtenido tanto a nivel provincial como autonómico. No era para menos, sólo la derrota en la capital –van tres consecutivas- ponía sordina a una noche de éxito. Al PP le ocurre en Palencia lo que a los socialistas en Madrid: sufren derrota tras derrota. Aquí, esta vez, estaba cantada tras “sacrificar” a Rosa Cuesta en beneficio de una Celinda Sánchez gris y retórica durante toda la campaña. Palencia es una de las asignaturas pendientes de los populares y ellos lo saben. Vaya si lo saben. Lo que sucede, a ojos del observador, es que los problemas internos siguen latentes. Recuperar Palencia quizá dependa de que superen esos problemas de una vez por todas y ejerzan la oposición de forma constructiva, presentando alternativas creíbles y no promesas condicionadas a la cuota de poder que alcancen.

Espero con impaciencia saber que ha ocurrido con el voto joven. Tengo serias dudas sobre si la abstención no se habrá adueñado de él, dado el escaso interés que se ha prestado a los problemas de la juventud durante la campaña electoral. Es éste un sector que necesita atención urgente: aquí no se pueden conceder los cien días de gracia para hacer la primera valoración de la gestión de los nuevos (?) equipos de Gobierno; aquí y ahora urge poner manos a la obra, estrujarse la sesera y buscar solución a un problema como el éxodo juvenil que lleva camino de convertirse en insoluble si no lo es ya.

El resultado electoral es incuestionable pero no incontestable. Los ciudadanos han decidido con su voto que sea el Partido Popular quien siga gestionando la cosa pública tanto a nivel provincial como autonómico durante los próximos cuatro años. En esta región y en esta provincia no cala lo de la alternancia; salvo en lo municipal no se conceden oportunidades a los otros. El voto está anclado en el conservadurismo y no seré yo quien ponga en cuestión -de ahí lo de incuestionable- la opción política de los palentinos ante un resultado tan contundente como perpetuado en el tiempo. Pero, decía, no es incontestable porque el electorado conservador perdona todo a los suyos; parece estar alejado de la autocrítica, instalado en la complacencia y caminando con anteojeras por el discurrir de una tierra llena de carencias y sobrada de conformismo. Si cada cuatro años el ciudadano aprueba o suspende la gestión llevada a cabo por los gobernantes, no hay más remedio que reconocer que la valoración dada al PP en los recientes comicios es de sobresaliente. Ahí están los resultados. Habría que hacer un análisis sociológico profundo sobre el por qué de esta actitud, sobre la ausencia de ese espíritu crítico para con las ideas afines pues, y esto también es incuestionable, hay muchas lagunas en la gestión del partido de la derecha conservadora durante su ya largo, larguísimo, periodo de gobierno tanto en la provincia como en la región. Hay más sombras que luces en temas como la sanidad, vivienda, creación de empleo, industrialización, reformas agrarias, despoblación y el ya citado éxodo juvenil, por mucho que se empeñen en hacer ver lo contrario.

Un amigo mío dice: “hay gente que nunca se recupera de un éxito”. Por el bien de la provincia espero que no le suceda a ninguno de nuestros políticos, aunque tampoco seré yo quien ponga en revisión el nivel de satisfacción que cada cual quiera para su ego. Es hora de regresar del éxito y de arrinconar ese ego. En el viaje hacia el futuro las alforjas palentinas van repletas de necesidades que no pueden esperar. Lo demás queda en el terreno de lo subjetivo, de la percepción personal de cada cual. La historia no se puede cambiar, pero lo que si puede hacerse es cimentar solidamente el futuro de esta tierra, aunque parezca no preocuparle a una gran mayoría. Diario Palentino, 04-06-07

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  1. miguel a. paniagua
    Miércoles, 6 de junio de 2007 a las 06:00 | #1

    Debo cambiarlo, sí. Ya sabe que para mí es un placer acercarme a su rincón.

  2. Martes, 5 de junio de 2007 a las 16:10 | #2

    Estaríamos casi de acuerdo si sustituyes el posesivo “sus” por el artículo “los” al referirte a los votantes de Marcelo de Manuel.
    Un saludo y muchas gracias por acercarte a mí rincón.

  3. miguel a. paniagua
    Martes, 5 de junio de 2007 a las 15:30 | #3

    Eso es lo que quería decir, que a Marcelo de Manuel, sus votantes le dieron la espalda, fueron críticos con su personalidad, su falta de cercanía, a pesar de su buena gestión. Y lo mismo hicieron con Rosa y ahora con Celinda, en cada caso por razones diferentes. Yo creo que si han sido críticos.

  4. Martes, 5 de junio de 2007 a las 15:08 | #4

    Estimado Espectador Expectante: Hoy no tocaba hablar de Andalucía, ni de Extremadura ni de Castilla la Mancha, que preocuparme también me preocupan pero, y perdoname la licencia, menos que Castilla y León. Y… podías ser más explícito con “lo de ETA”. En este mismo blog, en mi post “Perdonen que insista pero…”, puedes escuchar el testimonio sonoro de lo que el señor Aznar dijo en su día, aunque quizá tampoco toque hoy escucharlo, a pesar del comunicado delos terroristas.

  5. espectador espectante
    Martes, 5 de junio de 2007 a las 14:23 | #5

    Estimado Saldaña: la derecha dices lo hace mal en Castilla Leon, me quieres explicar los parametros de crecimiento de Andalucia, por ejemplo o de Extremadura o de Castilla la Mancha. Y me quieres tambien explicar los logros conseguidos por Heliodoro Gallego en Palencia?.Y si quieres tambien me explicas el trienio Zapatero lo que ha conseguido, aparte de inventar problemas que no existian, como lo del Estatut, o como lo de Eta. Autocritica si, pero todos, Saldaña.Un saludo

  6. Martes, 5 de junio de 2007 a las 08:40 | #6

    Comparto, en parte, su análisis y la lectura que hace del comportamiento del electorado palentino, pero permitame que discrepe en algunas cuestiones. Quiero recordar que Celinda Sánchez ha sacado el mismo número de votos, poco más o menos, que Rosa Cuesta en las pasadas elecciones, lo cual quiere decir que no ha habido voto de castigo a la posible inoportunidad de la candidatura de la Sra. Sánchez y a su oscura campaña. El voto de la militancia es fiel, tanto en la izquierda como en la derecha, no así el de los simpatizantes, éstos, sobre todo los de izquierdas, suelen ser más críticos y”castigan” a los suyos con la abstención cuando no les gusta su forma de actuar. Lo que si puede haberle ocurrido al PP en la capital, es que haya sufrido algún rechazo tras los episodios habidos en la Diputación en los últimos años, aunque en realidad parece que hicieron poca mella en la provincia pues las mayorías absolutas se siguen repitiendo.
    Marcelo de Manuel, a mi modo de ver, perdió las elecciones por su falta de cercanía con los electores, no por la gestión llevada a cabo en el Ayuntamiento.

  7. miguel a. paniagua
    Martes, 5 de junio de 2007 a las 07:30 | #7

    Estoy de acuerdo con Vd. en el concepto de conservadurismo de los votantes palentinos. Pero en la provincia y en la capital.
    Los ciudadanos han apoyado a los gobernantes actuales. De hecho en el colegio electoral donde participé de interventor estaban haciendo encuestas y le preguntaban a un matrimonio que acababa de depositar su voto. Contestaban: hemos votado a los mismos, a los que están.
    Si al hablar de electorado conservador habla de los simpatizantes del partido popular, no estoy de acuerdo con que perdona todo a los suyos. He oido muchas críticas en esta campaña a Celinda. En Palencia el voto popular es muy crítico con sus dirigentes. Si hubieran valorado desde hace 3 mandatos la gestión, Marcelo de Manuel seguiría siendo alcalde y Heliodoro nunca lo hubiera sido, y por supuesto nunca hubiera repetido, ya que un análisis detallado de sus promesas y sus incumplimientos hace imposible volver a apoyarle.

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